Y sí…un día sientes paz en lugares q fueron guerra.
Vuelves a reír
a tener calma,disfrutas de tu propia compañía como nunca,y dentro de ti vuelve a sonar música y tu jardín está lleno de flores y mariposas
Además, te haces más selectiv@ sobre a quién permites visitar ese jardín que tanto te ha costado reconstruir y q se ve más bonito que nunca.
Dejas de sentir culpabilidad por ello, y entiendes que no es egoísta priorizarse desde el respeto y alejarse de situaciones que ya no vibran contigo.
Aceptas a cada una de tus versiones pasadas,y trabajas en ti, sin tener q demostrar tu nueva versión.
Vuelves a reencontrarte con tus vocaciones y a descubrir otras nuevas en forma de lugares,personas,actividades..

Una de las mías,siempre ha sido poder transmitir,ser motivación y ejemplo.
Por eso, si estás leyendo esto y te encuentras perdid@, destruid@,desmotivad@ o no sabes ni cómo..yo tampoco lo creía cuando lo leía pero sí,todo llega y todo pasa…
La tormenta da paso al arcoiris
el mar fiero da paso a las olas rompiendo en la orilla y volviendo a la calma,la oruga pasa un proceso doloroso para ser una mariposa y echar a volar…
Eso sí…sanar,el autocrecimiento,y la calma no llegan desde el victimismo,saboteando al otro,o dejando pasar la tormenta quiet@,ni desde el “todo me pasa a mi” o el “es que yo soy así”.
Tampoco siendo salvadores de los demás sin serlo de nosot@s mism@s…
Echar alas
en un proceso de disciplina dura,de compromiso,paciencia,de abrazar el dolor,enfrentarte a tus demonios,perdonar y perdonarte,trabajar y trabajarte,reinventarte.
Es aceptar q los demás no vienen a hacernos felices,si no q vienen a hacernos conscientes.
Como es dentro es fuera y no podemos manifestar luz si somos oscuridad.
Aceptar lo q tiene que ver conmigo,y por tanto es mi responsabilidad,y soltar lo ajeno a mi y q habla del otro.
No te rindas nunca.
Y sí…alguna lagrimita se me calló mirando al mismo mar tanto tiempo después,pero de emoción y alegría. Hace tiempo q dejé la competición, pero mi trofeo más grande ha sido competir contra mi misma y ganar la batalla.Lo logramos, os quiero
















Cuando transitamos por la oscuridad, la niebla, lo desconocido… es cuando nos olvidamos de brillar, y es ahí, cuando más debemos hacerlo para alumbrar el camino, y sobre todo para alumbrarnos a uno mismo.
Si te gustó


TODO ÉXITO COMIENZA CON UN PRIMER PASO




