Muchas cosas cambian a lo largo de nuestra vida personal y profesional. Como seres humanos y sobre todo si somos personas resilientes y con mentalidad de crecimiento, nos adaptamos al cambio, vemos la adversidad como desafíos para aprender y subir de nivel, y por supuesto, nuestros intereses, metas y proyectos varían.Esto es súper válido y sano, ya que así disfrutamos y nos enfocamos en el proceso,el presente y lo que vendrá, dejando de lado el pasado y lo que no podemos controlar.
Sin embargo, y a pesar de todos los giros de guion de la vida, hay algo que en mi se mantiene intacto y es mi “para qué”. Creo que tod@s tenemos un propósito en esta vida, una “misión” pero que no cualquiera está dispuesto a descubrir y luchar por ella.
Desde hace muchos años yo descubrí uno de mis propósitos, al menos a nivel personal y profesional: trabajar por y para las personas. Poder guiar y apoyar a estas a descubrir y alcanzar su potencial brillando con luz propia, esa que muchas veces perdemos por el camino. En muchas ocasiones, la concepción que tenemos de nuestro valor se ve mermada por circunstancias personales, creencias limitantes, falta de recursos, herramientas…para mi siempre será motivo de esfuerzo poder trasladar un mensaje de autodescubrimiento, resiliencia, autoestima positiva y fuerza de voluntad entre otros a través de la formación, talleres, eventos, y en mi propia vida personal, trasladando y compartiendo también mis propias vivencias.
Formar a personas es mucho más que “enseñar” un mensaje o un contenido, es aportar valor y como he dicho, hacer que las personas brillen con su luz propia y tengan motivos “para”…ya que motivar no es dar ánimos, es dar esos motivos, qué te mueve y para qué.
Yo también perdí mi luz en algunos momentos, el rumbo, y como todos, me he encontrado “perdida” a nivel personal y profesional, y es gracias a nunca perder de vista mi propósito y mi valor, y contar con más personas que trabajan para personas, recuperé mis motivos para volver con más fuerza que nunca a una de las cosas que más disfruto profesionalmente .Además, poder contribuir a las personas , no solo a adquirir nuevos conocimientos, si no herramientas para su crecimiento personal y profesional, siempre será una fuente de inspiración y formación continua.
Aprendiendo unos de otros, siendo ejemplo y sumando, siempre seremos personas más completas y abiertas al cambio y los nuevos desafíos.
Da el primer paso:



