En atención al cliente, no basta con oír; hay que escuchar con todo el cuerpo. A veces nos centramos tanto en resolver rápido, que se nos olvida que la verdadera solución empieza por una escucha de calidad. Y no, no es solo poner la oreja… es mucho más que eso.
👂 Escucha activa: cuando el cliente habla, tu trabajo es hacer silencio… por dentro también
Imagina que el cliente está regando una planta (su problema, su emoción, su necesidad), y tú eres la tierra. Si interrumpes, es como si cubrieras la planta con una tapa: el agua se desborda. En cambio, si escuchas sin juicios y sin prisas, el mensaje cae justo donde debe.
💡 Consejos prácticos:
- Evitar interrumpir: Deja que el cliente termine. A veces solo necesita soltar su malestar para empezar a escuchar tu solución.
- Escuchar sin juicio: No pongas etiquetas tipo “otra que se queja por lo mismo”. Cada historia es única, y si la juzgas, dejas de entenderla.
- Parafrasear y resumir: Repetir con tus palabras demuestra comprensión y evita malentendidos. Ejemplo: “Entonces, si entiendo bien, lo que te molesta es que te atendieron de forma muy impersonal, ¿es así?”
🧠 Este gesto sencillo vale oro. Es como devolverle al cliente un espejo donde puede verse con claridad.
🧍♀️ Lenguaje no verbal: tu cuerpo habla antes que tu voz
Tu cara, tu tono, tus gestos… son como la portada de un libro: si no invitan a leer, el mensaje se pierde. Aunque estés detrás del teléfono, tu actitud se percibe: una sonrisa se escucha, y una postura tensa también.
💡 Trucos útiles:
- Mantén una postura relajada y abierta (sí, aunque no te vean, tú lo sientes).
- Sonríe mientras hablas: tu voz lo transmite.
- Asiente mentalmente mientras el otro habla: activa tu empatía.
🎭 Imagina que eres un actor de teatro de voz. El escenario es la llamada, y tu tono es el vestuario. ¿Qué quieres que transmita?
🗣 Asertividad: decir lo que hay que decir… sin aplastar ni disculparse por existir
Ser asertivo no es ser “blando” ni “duro”. Es como ser un puente firme entre dos orillas. Te sostienes tú, pero permites que el otro cruce.
Aquí van tres técnicas que a mí me encantan y que en el entorno empresarial funcionan muy bien:
🌉 1. Acuerdo parcial Una joya cuando hay que suavizar sin ceder del todo. Ejemplo: “Entiendo que esto te haya molestado, y a la vez creo que hay otra forma de verlo que puede ayudarte.”
😌 2. Preparación emocional previa Antes de abordar una conversación difícil, respira, céntrate y recuerda: no es contra ti. Si tú estás calmado, gestionas mejor lo que venga.
🥪 3. Técnica del sándwich Ideal para dar feedback sin que el otro levante un muro defensivo. Ejemplo: “Valoro tu constancia con los clientes. En esta ocasión noté que se te fue el tono en una llamada, y sé que con tu actitud eso se puede pulir fácilmente.”
🎭 Bonus: adapta tu forma de comunicar según el perfil DISC
Aplicar el modelo DISC en atención al cliente es como tener un mapa para cada tipo de viajero. Aquí te dejo una guía rápida con estilo metafórico incluido:
- Perfil D (Determinante): directo como una flecha. Ve al grano, sin florituras. 🏹 “Te lo digo claro porque es importante para todos.”
- Perfil I (Influyente): necesita conexión, reconocimiento. 🎈 “Me encanta cómo contagias entusiasmo, vamos a ver juntos cómo mejorar esto.”
- Perfil S (Estable): como un lago tranquilo. Necesita suavidad, seguridad. 🌊 “Quiero comentarte algo con calma, porque para mí es importante que estemos bien.”
- Perfil C (Cumplidor): datos, precisión, estructura. 📊 “He analizado los datos de la semana y hay puntos que podemos optimizar juntos.”
En resumen, mejorar la atención al cliente no es solo cuestión de procesos, sino de actitud, empatía y entrenamiento. Cuando escuchas de verdad, cuidas cómo te expresas y adaptas tu mensaje… dejas de ser solo una voz, y te conviertes en alguien que marca la diferencia.
💬 ¿Y tú? ¿Qué técnicas utilizas en tu día a día para gestionar mejor tus llamadas? Te leo en los comentarios. 👇