DESARROLLO DE TALENTO

¿Qué va antes, el talento, o la predisposición? ¿Lo innato, o lo adquirido? La experiencia sin motivación, o las ganas de adquirir experiencia….

Estamos de acuerdo, o al menos yo lo veo así, que el talento y lo innato, existe. Esa “facilidad” o esa “varita mágica” que tienen ciertas personas en determinadas situaciones para hacer todavía más fácil lo difícil. Sin embargo, también creo que el talento hay que explotarlo, es decir, trabajarlo y entrenarlo. Puedo tener facilidad para ciertas acciones, que, si no exploto ese talento, no llegaré a los objetivos deseados. Por ejemplo: no quiere decir que alguien por el hecho de medir 2 metros, juegue bien al baloncesto… Yo, como fiel seguidora del deporte de motor y en especial las dos ruedas, es cierto que ciertos pilotos como Marc Marquez en moto GP, o Toni Bou en trial, por poner uno de tantos ejemplos, para mi, cuentan con ese “extra” de talento, de lo innato, pero a base de trabajo, compromiso y esfuerzo.
Entonces…¿Si no tengo talento innato no voy a llegar a conseguir lo que quiero? Mi respuesta es: para nada. Es cierto que en la misma carrera que alguien que cuenta con ese punto de lo innato, puedes llegar a tardar un poco más en conseguir ese extra, pero estoy segura y es mi opinión de que el talento no solo nace: SE HACE. ¿Y como se hace? Pues como hemos hablado: a base de predisposición, ganas, motivación, perseverancia, esfuerzo…

Muchas veces he hablado en esta cuenta, en distintos artículos, y en mi libro, que para mi la moto ha sido mi ejemplo personal de superación, el cual he podido aplicar en lo personal y lo profesional. Yo mido 1,52…mi moto casi mide más que yo…. Hasta los 23 años apenas había hecho enduro (moto de campo “off road” ) y a base sobre todo de ganas, muchas ganas, ilusión, motivación, esfuerzo, y también aprender de los errores entre otras cosas, pude alcanzar mis objetivos, y lo sigo haciendo.

Sin embargo, hoy quiero centrarme algo más en el aspecto profesional a la hora de buscar y desarrollar ese talento.
A diario veo muchos CV, unos plasmados de experiencia, y otros cargados de talento y predisposición. A veces se juntan los dos, la experiencia, con el talento y las ganas.  Pero, no siempre suele ocurrir eso, por eso es tan importante la búsqueda de talento dentro de una empresa y el desarrollo del mismo, que podrá darse siempre y cuando haya actitud. Quizá a veces no haya en principio excesivo talento para el puesto que estamos buscando, pero sí ganas, implicación y deseos de crecer. Es ahí donde las empresas deben apostar por ese crecimiento y la formación adecuada en las filas de sus plantillas. Estoy de acuerdo en que el escenario ideal es encontrar alguien talentoso, con experiencia, energía…. Pero ya hemos dicho que esto sucede poco, o que, incluso sucediendo, te diré que a veces son personas que “se acomodan” a sus puestos de trabajo y en los que las empresas solo miran una serie de experiencias pasadas y lo que refleja su CV, apostando a la comodidad de ese candidato o empleado. Sin embargo… ¿cuánto de productivo es ese empleado con experiencia si no está motivado ni implicado? O… si cree que por el hecho de unas cuantas frases en su CV tiene todo hecho y a veces hasta aparecen egos bastante elevados…
Creo por tanto en la búsqueda de ese talento sin tanto que mostrar en un simple CV y más que mostrar a la productividad de la empresa, y también creo en esa predisposición e implicación de candidatos y personas para crear ese talento. Este camino es cierto que suele presentarse “mas lento” puesto que hay que trabajar mucho más en la formación y el desarrollo, sin embargo, yo lo veo como hacer unos cimientos sólidos o unas raíces fuertes. Como ya he dicho en varias ocasiones, plantar helecho es sencillo, crece de manera rápida y abundante, también “muere” de la misma manera. ¿Qué tal si plantamos helecho? Este puede tardar años en crecer…pero cuando lo hace, es sólido y duro, además de crecer hacia arriba, y no como el helecho que lo hace hacia abajo. Que tal si con mis candidatos y mi plantilla apuesto a plantar bambú y no helecho. Como dice uno de los estándares de mi empresa “un buen comercial no nace, se hace” y para mi es cierto. Por supuesto que hay comerciales con más talento, ese toque y esa frescura, pero de nada sirve sin lo anteriormente citado, de la misma manera que otros se forjan y “nacen”. Lo mismo digo yo en todos los aspectos: “un buen empleado no nace, se hace”
Y digo más un buen empleado, también necesita “mantenimiento” de lo que hablaremos más largo y tendido en otro post. Necesita reciclaje, motivaciones, nuevos retos…
Apostemos por el talento y creamos en el desarrollo de las personas.

¿Y tú que piensas? ¡Te leo!

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